El enfermero Mario Macías (foto) de 49 años, trabaja desde hace 29 en el hospital Centro de Salud. El jefe de la sala de quemados afirma que nada podrá apagar su vocación, pero que se considera rendido cuando se asume indigno al sentir que no valoran su trabajo. "Trabajamos igual que cuando comencé y tapamos muchas cosas. Pusimos el hombro a la provincia. Pero ahora ya no más ¡Estamos en una pocilga en la que no tenemos ni baño!", denuncia. Caracteriza el conflicto como una lucha entre David y Goliat, pero confía en que lograrán mejorar su situación. "No entiendo la actitud del Gobierno y me extraña que cometa desinteligencias. Nosotros estamos diciendo la verdad, siempre estuvimos en el campo de batalla. Tienen que escucharnos", cerró.